Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:00 pm
La creciente
adopción de la robótica y la inteligencia artificial (IA) está transformando
rápidamente la capacidad industrial y la dinámica comercial de las economías de
Asia. Esto incrementa la necesidad de reprogramar los vínculos comerciales con
los países asiáticos mediante enormes esfuerzos en inversión en capital humano,
instituciones sólidas y promoción de la innovación, que preparen a Venezuela y
demás socios extrarregionales de las naciones asiáticas, para interactuar con
una región líder global en la automatización de la actividad productiva y
comercial.
Los resultados son
evidentes, Asia ha experimentado un rápido crecimiento en robótica e IA, con
China, Japón y Corea del Sur liderando la adopción de robots industriales. En
esta tendencia, China posee el mayor parque de robots de Asia, superando a
Japón y Corea del Sur juntos. Por su parte, India, Turquía, Tailandia y Vietnam
registran las mayores tasas de crecimiento en la producción y entrega de
robots. En cuanto a la proporción de robots por habitantes, Corea del Sur se
mantiene a la cabeza a nivel mundial, seguida de Japón y China. Y entre las
economías de ingresos medios, India lidera el parque de robots, seguida de
Vietnam, Filipinas y Pakistán. Estos avances se están evidenciando en
diferentes velocidades, lo que ha creado una brecha cada vez mayor en la
adopción de robots entre los países líderes en robótica —China, Japón y Corea
del Sur—, y los otros países de Asia y del mundo.
En términos de la
adopción de IA, se contrasta el aumento drástico en China, de 48% al 75% de uso
en la actividad productiva, mientras que en América del Norte y Europa dicha
proporción de las actividades de producción que utilizan IA ha alcanzado 82% y
85% respectivamente. Estos niveles promovidos, en gran medida, por inversiones
privada para la transformación digital de la producción y el comercio, junto
con los estímulos públicos a la conformación de startups de IA; que han florecido principalmente en Estados
Unidos, Europa, China, India, Corea del Sur, Japón y Singapur.
Esta realidad
permite una elevada automatización en la producción y el comercio de los países
líderes en robótica e IA, tal como se demuestra para las economías asiáticas. Trayendo
un aumento de la oferta interna de mercancías e incrementado el volumen de
comercio exterior de bienes finales. El incremento de las comprar en el
extranjero de insumos intermedios de sectores en proceso de robotización implica
para Venezuela y demás socios extrarregionales preparación para cubrir dichas
demandas y profundizar vínculos comerciales. Recientemente en 2024, los últimos
resultados de Asia en las cadenas extrarregionales demuestran amplios lazos de
transacción comercial de bienes intermedios.
La exportación de
bienes intermedios y materias primas más inversión en educación para adaptar y
aprovechar las nuevas oportunidades de los nuevos negocios surgen de dar a los
trabajadores los conocimientos para que utilicen las nuevas tecnologías como
herramientas de productividad. Eso evita que la automatización y la IA sean
vistos como una amenaza de sustitución en el trabajo, que además intensifican demandas
políticas proteccionistas o antitecnológicas. En suma, para aprovechar de mejor
manera el vínculo comercial con las economías asiáticas, es crucial invertir en
capital humano capaz de adaptarse y prosperar en nuevos modos de producción,
innovación y negocios, desde los niveles bases que van perfeccionándose a lo
largo del trayecto de formación. Igualmente, esto sería un vano esfuerzo si no
se insiste en políticas e instituciones de mercado abiertas, resilientes y
sólidas.
*@ajhurtadob