Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:03 pm

Inicio

Opinión



Diario Frontera, Frontera Digital,  Opinión, ,Por José Manuel “Chachá” Quintero Strauss,A Mérida en su presunto Aniversario por José Manuel “Chachá” Quintero Strauss
Por José Manuel “Chachá” Quintero Strauss

A Mérida en su presunto Aniversario por José Manuel “Chachá” Quintero Strauss



A Mérida en su presunto Aniversario por José Manuel “Chachá” Quintero Strauss

Donde la mente carece de temores y la frente está bien alta;

Donde el conocimiento es libre; donde estrechos muros nacionales

han dividido el mundo en fragmentos;… donde la cristalina

corriente de la razón no se ha extraviado en las monótonas arenas

del desierto del hábito entumecido;… en ese paraíso de libertad,

Padre mío, dejad que mi país despierte!

Rabindranath Tagore

 

Años sin verter la pluma. Vale la pena hoy en que sus autoridades gubernamentales han decretado la celebración del 467º Aniversario de la ciudad, hacer alguna reflexión.

Aunque no comparto esta fecha onomástica, pues se corresponde con la fundación de San Juan de Lagunillas, un domingo Día de Todos los Santos (San Dionisio Aeropagita) y luego una nueva fundación (o traslado) a La Punta (La Parroquia) el 1º de noviembre de 1558 y finalmente en el sitio donde está ahora, Día de San Juan Evangelista un 6 de mayo de 1559 por el Comendador Martin López de las huestes de Juan de Maldonado y, sin caer en discusiones bizantinas, me entusiasmó mi adorada hija para que escribiera algo (muy breve) sobre nuestro terruño.

Es necesario hacer un llamado al reencuentro de Mérida con los merideños entre sí. Preservar y difundir la imagen de la ciudad es un compromiso, no sólo de sus autoridades gubernamentales o municipales, sino de todo buen merideño que la ame entrañablemente, una ciudad pródiga en rincones nostálgicos, rica en edificios y monumentos históricos, con parques y avenidas funcionales y poblada por ciudadanos orgullosos de su pasado, conscientes de su presente y prestos a forjarle un futuro promisorio, acorde con nuestro irrevocable espíritu de superación.

De los platos de la Balanza, tal vez el plato de los incumplimientos, de promesas falsas y desencanto,  pese más que las obras, que la solución de problemas o de los éxitos. Todo esto en medio de una crisis nacional, quizás la peor en la historia de Venezuela.

Los invito a la reflexión, a unirse en un fraterno abrazo para el bien de nuestra ciudad y de su progreso.  Los invito a echarle por encima de la Balanza, la reconquistada y otrora libertad, amenazada en tiempos difíciles.

Si hubiera alguien que todavía considere que no alcanza el peso, le contestaré con las palabras de los espartanos Spertias y Bulis al sátrapa persa Idarnes, que les aconsejaba, en medio de la batalla, a entregarse: “Idarnes –le dijeron los héroes espartanos- el consejo que nos diste no está bien sopesado de los dos lados; pues es que de las dos cosas, una tú la conoces, la otra no. Tú sabes lo que significa ser esclavo, pero aún jamás saboreasteis la libertad, y no sabes cuánto de ella es dulce.  Si tú la hubieses   probado, nos aconsejarías de pelearnos por ella no sólo con las lanzas y las hachas, sino también con las garras y los dientes”.

Necesitamos Servir a la ciudad. Servir es sembrar… sembrar semillas buenas. Es mucho más que dar  con las manos algo que tienes…es dar con el alma lo que tal vez nunca nos fue concedido.

No es preciso haberlas recibido o cosechado… ellas manan milagrosamente de las recónditas alforjas de nuestro espíritu y del corazón.

Decía mi profesor y colega Dr. Hernán López Añez que Servir es repartir alegría, es infundir fe, estima, admiración, respeto, gratitud, sinceridad, honestidad, libertad, optimismo, confianza y esperanza.

Servir es… en verdad, dar más de lo que recibimos en la vida y de la vida.

“SERVIR ES SER COMO EL ÁRBOL DEL SÁNDALO… QUE PERFUMA EL HACHA QUE EN OCACIONES LE HIERE”

Propongámonos a Servirle a nuestra querida Mérida, Matrona esclarecida de prosapia propia, muy ilustre.

 

Un 9 de octubre en la mañana, bajo un cielo azul, un sol brillante, con entusiasmo y alegría.