Mérida, Enero Lunes 19, 2026, 06:52 pm
Valentino Garavani, conocido universalmente solo por su nombre de pila, falleció este lunes a los 93 años en su hogar en Roma, según confirmaron la Fundación Valentino Garavani y su eterno compañero de vida y negocios, Giancarlo Giammetti.
Con su partida, desaparece el último gran exponente de una generación que transformó la moda en un arte de Estado y a Italia en el epicentro del lujo global.
Nacido en Voghera en 1932, Valentino se formó en París, pero fue en la Ciudad Eterna donde construyó su leyenda.
Su estética se alejó siempre de las estridencias pasajeras para centrarse en la feminidad clásica y la perfección del corte. Sin embargo, su mayor contribución al lenguaje visual de la moda fue, sin duda, el "Rojo Valentino": una tonalidad específica, vibrante y aristocrática que descubrió de joven en una función de ópera en Barcelona y que se convirtió en su firma personal.
"Una mujer vestida de rojo siempre está lista para conquistar el mundo", solía decir.

El "Rojo Valentino" es uno de sus legados | Foto Agencias
Valentino, el diseñador de las divas
El nombre de Valentino quedó vinculado para siempre a la historia del siglo XX cuando Jackie Kennedy eligió uno de sus diseños de la Colección Blanca para casarse con Aristóteles Onassis en 1968.
Aquella imagen dio la vuelta al mundo y consolidó un idilio con las mujeres más influyentes del planeta: desde Audrey Hepburn y Elizabeth Taylor hasta reinas como Máxima de Holanda.
Y es que, para ojos expertos, Valentino no buscaba romper esquemas sino la armonía. Sus vestidos eran armaduras de seda diseñadas para que la mujer nunca perdiera la dignidad ni el estilo.


Aunque se retiró oficialmente de las pasarelas en 2008 con un desfile histórico en el Museo del Ara Pacis de Roma, su influencia nunca decayó.
Bajo la dirección creativa de sus sucesores, la casa Valentino ha sabido mantener vivo ese espíritu de "alta costura para la vida real".
Su vida, retratada en el documental Valentino: The Last Emperor, mostró a un hombre de una exigencia feroz, rodeado de sus inseparables perros carlinos y de una estética de vida que ya no existe en la moda rápida actual.
Valentino muere en un lunes que el calendario llama Blue Monday o "lunes triste", pero su legado es una explosión de color que sobrevive a las tendencias.
Se apaga la vida del diseñador, pero el rojo que inventó seguirá iluminando las alfombras rojas del mundo.
Con información de Karem González/El Nacional