Mérida, Enero Jueves 29, 2026, 02:24 am
A Karelyn por su
pasión por la literatura
Y su amor a los
libros.
En Ida Gramcko hay una innovadora
manera de trazar sus textos; su escritura la fue llevando a refugiarse en la
literatura. Fue una mujer que aprendió su oficio de escritora desde niña: con
apenas tres años, ya escribía poesía. A los 13, publica sus primeros poemas, y
va a ser catalogada como una niña prodigio. Se educó en su casa de Puerto
Cabello, donde nació el 11 de octubre de 1924. Desde muy pequeña Ida Gramcko va
a relacionarse con la literatura clásica y la lengua española; la joven
habitaba entre los libros, y toda esa curiosidad la va a llevar a producir muy
temprano textos poéticos que va a sorprender a intelectuales de aquellos
tiempos como Mariano Picón Salas, quien señalaba que la obra de Ida Gramcko era
prodigiosa, y muy vanguardista por esa fuerza natural en su poesía.
Esta escritora ejerció el ensayo,
el periodismo, la poesía, la dramaturgia y la diplomacia. En Venezuela fue la
primera mujer reportera que ejerció el periodismo policial o de sucesos en el
diario El Nacional, gracias a su gran formación autodidacta. Terminó su carrera
universitaria en la Universidad Central de Venezuela a los cuarenta años: egresó
como licenciada en filosofía y letras, y comenzó a dictar las cátedras de
poesía, y filosofía del arte y la crítica en la escuela de letras en la UCV,
así como en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG).
Ida Gramcko a los quince años se
enrumbó hacia Caracas con su familia. Su adolescencia transcurrió eran tiempos
del tirano Juan Vicente Gómez, y en plena juventud se relacionó con escritores
de aquella época, A los 18 años escribió Umbral, y con esa obra poética
va a obtener una mención honorífica gracias a la Asociación Cultural
Interamericana en los años de 1941. La escritora Ida Gramcko era hija de
Enrique José Gramcko Brandt y Elsa Margarita Cortina. Su hermana era la
escultora y pintora Elsa Gramcko, con la que comparto su infancia en Puerto
Cabello.
Posteriormente, la poeta inicia
en su ejercicio periodístico en el diario El Nacional, y para 1943, conoce a
uno de los fundadores: el periodista español José de Benavides, con quien
contrae matrimonio. Su segunda pareja hasta el final de su vida fue Carlos
Puche.
También Ida fue colaboradora de
la Revista Nacional de Cultura por más de dieciséis años. Desarrolló su vida
diplomática en la antigua Unión Soviética como encargada de negocios, y con
rango de embajadora hasta que renuncia a la caída de Rómulo Gallegos. Fue
también una de las primeras diplomáticas venezolanas.
Entre sus obras literarias y de
teatro se destacan: el premio José Rafael Pocaterra con su novela Juan Sin
Miedo; el premio de teatro Ateneo de Caracas con la obra La rubiera (1958);
el premio de teatro Universidad Central de Venezuela con la obra Penélope
(1960). También se cuentas las obras Belen Silvera (teatro en verso), María
Lionza, La dama y el oso, La mujer de Catey, La rubiera.
Entre sus libros de poesía está Contra el desnudo corazón del cielo, Cámara
de cristal, y La vara mágica, de 1944. Por supuesto que Ida Gramcko
tiene una producción literaria extensa que llegó a más de treinta y tres libros
publicados, y otros inéditos sobre ensayos y trabajos sobre pintores y crítica
literaria.
Además de vivir de forma
exclusiva para la escritura, su pasión por la literatura le dio muchos
reconocimientos entre ellos, el premio nacional de literatura en 1977, y para
1982 recibió el premio Henrique Otero Vizcarrondo por su mejor articulo de
opinión publicado por El Nacional.
Tuve la oportunidad de conocerla
en Coro a través del poeta Hermes Vargas y Benito Mieses, quienes fueron
discípulos de Ida Gramcko. Recuerdo que salía del apartamento de Ibrahim López
García. Ida Gramcko y nosotros nos saludamos. Poco después, supe de su muerte
en Caracas el 2 de mayo de 1994. Venezuela perdía a una de las intelectuales
más fructíferas de la literatura venezolana: la poeta que ejerció su oficio con
la palabra y que vivió a su manera. Llevaba en su alma su vida. Ida Gramcko fue
y es una autora de referencia obligada en la poesía venezolana. Su poesía fue
eco de la lucidez e incertidumbre de su tiempo.