Mérida, Marzo Domingo 15, 2026, 03:59 am
La interacción
precisa que fluye entre infraestructura y bienestar en Japón es producto del desarrollo,
motivación, aceleración, desaceleración y riesgos de los proyectos de
infraestructura. Desde una mirada especializada la infraestructura no solo genera
bienes públicos puros sino también desarrollo territorial y proyección social
de las personas que las usan. La experiencia japonesa dedicada a la ingeniería
civil de gran impacto, pasa por la concepción de algún proyecto de infraestructura
cuya planificación, evaluación, recaudación de fondos, adquisición del derecho
de vía, estudio ambiental, diseño de estructuras, contratos de trabajo, gestión
de la construcción, operación y mantenimiento, prevención de desastre y
restauración y rehabilitación y abolición se realiza en pro de la proyección de
su sociedad ya sea a nivel local o global.
Cada expresión de
su infraestructura incluye conocimientos fundamentales y de Know-how para lograr alto rendimiento de
sus proyectos. En las que van de la mano experiencia positivas históricas y
mantenimiento de las mismas. Japón debido a su realidad cargada de problemas
sociales históricos, como una economía con crecimiento económico estancado, una
tasa de natalidad en descenso, una población envejecida, con regularidad en la
ocurrencia de desastres naturales, concentración en Tokio y lucha por asegurar
recursos y energía.
Japón concentra sus
esfuerzos históricos en solucionar esos problemas basado en el desarrollo de
proyectos de infraestructura. Como herramienta fundamental, cada problema en
lugar de convertirse en una limitante representa oportunidades de mejora. Su
experiencia con el desarrollo de autopistas y trenes evidencia como políticas
esenciales como el Corredor o Cinturón del Pacifico conectó a Tokio, Nagoya,
Osaka y Hiroshima. El gobierno japonés junto al sector privado invirtió
intensivamente y esto condujo a que la industria pesada y química se ubicará a
lo largo de ese corredor. Con este proyecto, Japón logró no solo el desarrollo
del corredor, sino que, en los años sesenta esa infraestructura jugó un papel
fundamental en su crecimiento económico.
Otra experiencia
fue la de la privatización de los Ferrocarriles Nacionales de Japón, para
algunos una medida dura. En 1987, fue el primer caso de privatización en el
mundo, esa compañía se dividió en seis, dedicadas al transporte de pasajeros y
una a ferrocarriles de carga. El resultado fue que treintaicinco años más
tardes la compañía de ferrocarriles nacionales mejoró sus servicios incluyendo
la infraestructura dura –obra física, y blanda -obra dedicada a los negocios de
tiendas de restaurantes en las estaciones y el negocio del IC.
El éxito de
ambos tipos de infraestructura se debió a la perspectiva espacial sobre la que
ambas fueron desarrolladas. Dicha perspectiva se pensó desde una visión local o
global, los planificadores con ojos de insecto o águila pensaron en el acceso
de dicho proyecto para el presente y el futuro del país para el cual se desarrolló.
Lo esencial fue pensar en situaciones pasadas y predecir situaciones futuras, ambas
situaciones relacionadas con la forma en la cual la sociedad pasada y futura se
comportaba para contraponer lo que se tenía con lo que cambiaria y como
aceleraría el bienestar de la sociedad.
La perspectiva del
bienestar incluye a las personas, que normalmente se encuentra en la
satisfacción de necesidades personales y sociales. Para las personas las
necesidades más básicas están obviamente relacionadas con el desarrollo de los
países. Pero las necesidades colaterales como la seguridad y la
autorrealización se enfocan en lo que otros países desarrollan y en específico
los desarrollados. En particular, se apunta a asegurar el aprovisionamiento de necesidades
mediante el desarrollo de infraestructura básica que incluye carreteras, brocales,
ferrocarriles, trenes de alta velocidad, metros, aceras e instalaciones de
servicios públicos y todo lo que esto significa para el bienestar social que en
general se traduce en el grado de felicidad que nuevamente impulsa a la
sociedad a alcanzar y superar estándares de vida que estaban secuestrados. En
este sentido, las intenciones no solo se pintan se construyen, mantienen y
mejoran para edificar la seguridad y la autorrealización de la sociedad que
disfruta y accede a proyectos de infraestructura.
@zerpasad (*)