Mérida, Marzo Martes 31, 2026, 04:41 am
El siglo XXI está enmarcado en profundas transformaciones políticas, culturales, sociales, religiosas, societales, mutaciones y emergencia de nuevos fenómenos que exigen estudio, análisis y respuestas. Nunca antes las ciencias sociales tuvieron tantos retos y desafíos como en este momento. Y no solo estamos hablando de perspectivas, ópticas y abordajes académicos, sino cotidianos que naturalmente confrontan a nuestras disciplinas en explicaciones y abordajes, entre ellas, la sociología, el derecho, la ciencia política, la economía, la psicología, la criminología, la historia y otras más, en la procura de dar cuenta de procesos y fenómenos cuya velocidad e innovación exigen replantear nuestras herramientas, códigos y concepciones en función de explicar dichos procesos y fenómenos, y por ende intervenir en función de corregir y transformar realidades adversas en procesos mediables y controlables.
Reiterar que nuestras sociedades están registrando procesos indetenibles de cambios, algunos implícitos, otros de forma solapada o moderada, algunos para bien otros no así, pero lo que es indiscutible son los efectos de esos procesos de cambio que traen aparejado desafíos y retos en todos los ámbitos para la condición humana, y que nuestras disciplinas en el conjunto de las ciencias sociales les corresponde intervenir, modelar, diagnosticar, proponer y asumir con rigor una multiplicidad de situaciones enmarcándolas dentro de cánones y parámetros al interior de nuestras sociedades y comunidades.
Particularmente en un país como Venezuela, sumergido en una diversidad de problemas, fenómenos y dinámicas variopintas que las universidades deben encarar. Nuestra Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de Los Andes en Mérida, alberga las Escuelas de Derecho, Ciencias Políticas y Criminología a las cuales compete con sus profesores involucrarse en el laboratorio en que se transformó Venezuela en estas últimas décadas, aportando miradas, estudios, diagnósticos y posibles soluciones al cúmulo de fenómenos presentes.
Nacimiento de la Escuela de Criminología
En medio de conmemorar la Universidad de Los Andes en Venezuela su ducentésimo cuadragésimo primer aniversario (241) por el obispo Fray Juan Ramos de Lora, a la Escuela de Criminología, única en Venezuela y de referencia mundial, en razón de que han transcurrido treinta y cuatro años de su fundación, le corresponde hacer una breve retrospectiva.
Así como la partida de nacimiento de la ULA hace referencia al año de 1785 y especialmente al obispo Fray Juan Ramos de Lora, Francisco Javier Irastorza, Buenaventura Arias o Mateo Más y Rubí, la partida de nacimiento de la Escuela de Criminología está fechada en 1992. Esta hace referencia directa al trabajo fecundo que tuvieron en su momento algunos profesores de nuestra Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, quienes, con profunda determinación, un gran ímpetu, audacia y por demás una visión adelantada a la época. Estos prohombres lograron comprender la necesidad de tener una licenciatura específica en el campo de la criminología con autonomía propia. Entre ellos Christopher Birkbeck, Luis Gerardo Gabaldón, David Delgado Iturriza junto a otros profesores más, que, en el seno de nuestra Facultad y Universidad en Mérida, Venezuela, con rigor y templanza concibieron lo que en un principio fue un proyecto que parecía ciertamente muy ambicioso al proponer nada más y nada menos que estudios universitarios de criminología. No como especialización o maestría, que existían para el momento en el país y en el extranjero, sino con pie de plomo, disciplina estoica y audacia académica, una carrera de pregrado de cinco años, literalmente una licenciatura en criminología, constituyéndose nuestra Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la ULA en pionera y fundacional. No solo hace treinta y cuatro años, sino al día de hoy, ser una carrera y disciplina de obligatoria referencia nacional e internacional. Sus frutos se miden en términos de egresados, investigaciones y aportes que destacan y obligan en este aniversario a reimpulsar la colegiatura y la Ley del Ejercicio del Criminólogo, como una de las premisas del I Encuentro Nacional de Criminología 2026.
Con ese empuje y visión nació la primera Escuela de Criminología -no solo en Mérida, orgullosamente en nuestra Universidad de Los Andes- sino, en su momento, única en América Latina y el Caribe, es decir, es una escuela primigenia, pionera, fundacional con antecedentes y cierto linaje en su campo, estudios, asesorías y, fundamentalmente, en sus egresados, reconocidos en el mundo entero por su formación, preparación y perfil. Los proyectos de diversa naturaleza, incluyendo los académicos, requieren tesón, visión, disciplina y audacia y esos ingredientes estuvieron muy presentes en los insignes colegas profesores proponentes de la creación de la Escuela de Criminología a la que hoy rendimos un merecido homenaje.
En esta retrospectiva debemos reconocer, como en toda empresa académica o proyecto de investigación, la existencia de voluntad y constancia. La historia reconoce hoy ese esfuerzo intelectual. Tal osadía o presunción, pudiésemos decir, tenía un asidero académico escrito, como lo hemos dicho, en un manto de roca volcánica. Los promotores no eran ningunos iniciados, ni mucho menos improvisados. Como todo proyecto, necesitaba de responsables, de bujías incandescentes que produjeran la necesaria chispa y combustión para hacer encender ese motor académico que paso todos los filtros, instancias y controles académicos y administrativos (Consejo de Facultad, Consejo Universitario, Consejo Nacional de Universidades y demás) y cristalizo hace 34 años la tercera y más joven escuela de nuestra Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad de Los Andes, después de la legendaria y bicentenaria Escuela de Derecho y posteriormente Escuela de Ciencias Políticas de 1980.
Adagio XXXIV años Escuela de Criminología
Mucho podríamos narrar en estos treinta y cuatro años. Esa Escuela de Criminología de la ULA tiene impronta propia. La conformación de su Pensum de Estudios original, sus profesores, materias y seminarios. Además, algo muy importante, esa escuela nació –como corresponde a una disciplina de intervención– anclada y vinculada a investigadores, a libros colectivos y proyectos de investigación vinculados en todo momento con el entorno de Europa, América Latina o más específicamente Venezuela.
En su trayectoria, la Escuela de Criminología ha tenido dos pensum de estudio que expresan su propia evolución y desarrollo en términos de los cambios y requerimientos que nuestros profesionales de la criminología demandan. Por sus aulas han pasado notables maestros vinculados al campo de la criminología, cientos de egresados regados por el mundo entero en instituciones públicas y privadas. El criminólogo es básicamente un analista especializado con capacidad de intervención, investigación y prospección sobre la problemática de la delincuencia y el control social. Nuestros egresados están haciendo docencia, investigación, dirigiendo múltiples y variados programas en diversos organismos vinculados a la seguridad, prevención y control social. Otros han estado en el alto gobierno venezolano, haciendo actividades de diversa índole. La retrospectiva es positiva al ponderar la evolución de aquel proyecto y escuela, cuyo nacimiento coincidía con la terminación e inauguración de la nueva y actual sede de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, ubicada en la Avenida Las Américas de Mérida, en el Núcleo Liria frente a la emblemática Monumental Plaza de Toros Román Eduardo Sandia.
Nuestros estudiantes han sido formados con un extraordinario perfil, sobre todo en las dos primeras décadas donde nuestra Escuela de Criminología era literalmente un bastión académico de grandes maestros, profesionales, académicos invitados, laboratorios, libros, colecciones, series y estudios. Nuestros muchachos arrancarían como en toda ciencia o disciplina, estudiando la génesis de la criminología en las obras clásicas de los precursores. Algo que es determinante señalar, en medio de este aniversario, es la formación integral que tiene el criminólogo a lo largo de cinco años.
Corolario la Criminología hoy
En la actualidad, a nuestros criminólogos les compete formarse en torno a los grandes avances de la psicología social, psiquiatría, estadística, legislación, metodología, derechos humanos, prospectiva, derecho penal, derecho procesal penal, investigaciones transdisciplinarias y demás.
Un selecto grupo de académicos de talla mundial (algunos eméritos con décadas de investigación junto a otros prominentes criminólogos más jóvenes, que son referencia y estudiados en nuestras aulas de criminología) estará presente a través de la plataforma Zoom en el I Encuentro Nacional de Criminología en Mérida, este miércoles 25, jueves 26 y viernes 27 de marzo de 2026. Entre ellos, Vicente Garrido Genovés; Jorge Sobral, Santiago Redondo, Alfonso Serrano Maíllo, María de Los Ángeles Luengo, Lourdes Mirón, Eugenio Garrido, Carmen Herrero, Jaume Masip, Christopher Birkbeck, Luis Gerardo Gabaldón, Lolita Aniyar de Castro, Juan Antonio Rodríguez, Carlos Vilalta, David Rodríguez Goyes, Lucia Dammert, Cecilia Chouhy, Hugo Morales, Massimo Sozzo, Roberto Briceño León, Ignacio Anitua, Juan José Medina, Martín Hernán di Marco y otros más, que tienen el mérito de cimentar a la criminología como una disciplina fecunda y prominente con sus obras, artículos científicos, proyectos de investigación comparados o estudios de casos, entre otros.
Reiteramos que la evolución de la sociedad a escala planetaria ha sido compleja, y el final del siglo XX y estas dos primeras décadas y media del siglo XXI observaremos un cúmulo de situaciones, distorsiones, fenómenos, problemas diversos en nuestras sociedades, que indudablemente exigen un abordaje y tratamiento del criminólogo.
El campo de estudio, el perfil, desempeño y objeto de la criminología y del criminólogo es amplio destacándose desde el delito (génesis, control y prevención); el estudio y clasificación del delincuente (básicamente su personalidad y tratamiento); por supuesto, la delincuencia (indudablemente su prevención, predicción y medida o cuantificación) pasando por áreas complejas como el estudio y análisis de la víctima, el delito, las conductas como el alcoholismo, la prostitución, drogadicción hasta la legislación, protocolos y administración de justicia entre otros, y de allí su vinculación al derecho penal y procesal penal.
La criminología tiene una gran responsabilidad en la actualidad, pues le compete como disciplina científica de manera particular contribuir a la prevención, investigación, sanción y rehabilitación analizando el delito, el delincuente y la víctima. El pénsum de estudio de la carrera de Criminología en la Universidad de los Andes está concebido de una manera interdisciplinaria precisamente por la vinculación tan estrecha que la criminología por su metodología y objeto de estudio tiene con áreas como la psicología, sociología, antropología, la ciencia política, el derecho penal y procesal penal, la política criminal, pasando por la investigación criminal, la criminalística hasta la biología, la medicina legal y forense y por supuesto la toxicología.
La Criminología en la ULA una disciplina fecunda
Actualmente la Escuela de Criminología esta conducida por el profesor Roberto Barrios quien viene motorizando mejoras con la colaboración de los profesores de planta de la Félix Ángeles, Jesús Ángel Oduber, María Gabriela Contreras, Baudilio Márquez, Aymara Viloria, Rolando Sumoza, Juan Antonio Rodríguez, Maira Duque, Yoana Monsalve, Sonia Boueiri, Luis Gerardo Gabaldón, Christofher Birkberck , Nelson Garrido, Leonardo Sánchez, Jossué Belandría, José Antonio Rivas Leone, Darisbel Márquez, Ana Redondo, Orlando Celis, profesores de planta de la Escuela de Criminología. En el tintero esta un proyecto incubado por la Escuela de Criminología y el Cenipec de cristalizar con la colaboración de universidades europeas y latinoamericanas una Especialización y posteriormente una Maestría en Criminología anclada dentro del Proyecto Internacional SuCCESS.
Finalmente, felicitamos a toda la comunidad y familia integrante de nuestra Escuela de Criminología, autoridades, profesores, personal administrativo, técnico y obrero, como a sus estudiantes en este XXXIV Aniversario. Y a la vez felicitar el trabajo enjundioso del Comité Organizador del I Encuentro Nacional de Criminología en el marco del aniversario de la Escuela, por lograr presentar un evento y programa de altísimo nivel internacional, con el respaldo de diversas universidades y académicos de gran prestigio y solvencia académica nacional e internacional.
Asimismo, invitamos a la comunidad estudiantil y profesional a nivel nacional no solo en el campo de la criminología, sino del derecho, ciencias políticas, a las diversas instituciones que tiene competencia con la seguridad, prevención del delito, sujetos procesales como fiscalía, defensoría del pueblo, Cicpc, cuerpos policiales y demás a involucrarse activamente en el I Encuentro Nacional de Criminología a celebrase esta semana aniversaria en los espacios de nuestra hermana la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (Faces – ULA) Núcleo Liria, donde tendremos la participación de destacados académicos de una decena de países en 4 paneles centrales, mesas de trabajo, experiencias compartidas, discusión de resultados, debate gremial en torno a la Ley del Ejercicio del Criminólogo, cerrando con la conferencia magistral El Trauma Secundario en el Trabajo con Victimas de la profesora Arelys Madero de la Universidad de Shippensburg Estados Unidos.