Mérida, Junio Viernes 26, 2026, 09:06 pm
La organización Cecodap exhortó a las autoridades venezolanas a poner la protección de niños, niñas y adolescentes como una prioridad en la respuesta a la emergencia provocada por los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio, que, de acuerdo con el más reciente balance oficial, han dejado 920 muertos y 3.360 heridos, según el último balance oficial, mayormente en el estado La Guaira.
En un comunicado publicado el 25 de junio, la organización expresó su solidaridad con las familias afectadas y señaló que las acciones de respuesta no deben limitarse a atender las consecuencias materiales del desastre, sino también proteger los derechos de la población infantil durante todas las etapas de la emergencia.
«La protección de la niñez no puede considerarse una acción complementaria dentro de la respuesta humanitaria. Constituye una obligación jurídica del Estado y una condición indispensable para garantizar que la emergencia no genere nuevas violaciones de derechos», afirmó Cecodap.
La organización explicó que uno de los principales riesgos durante una emergencia de gran magnitud es la separación de niños, niñas y adolescentes de sus familias, por lo que instó a las autoridades nacionales, estadales y municipales a incorporar desde el inicio protocolos específicos de protección.
En ese sentido, pidió que la reunificación familiar sea una prioridad durante las primeras horas posteriores al desastre y recordó que la experiencia internacional demuestra que una respuesta rápida y organizada reduce el riesgo de desapariciones, trata de personas, explotación, violencia y otras vulneraciones de derechos.
Asimismo, señaló que la separación de menores de sus representantes solo debería producirse cuando exista un riesgo real e inmediato para su vida o integridad y, en esos casos, la medida debe ser excepcional, temporal y quedar debidamente registrada.
Cecodap también recomendó implementar mecanismos para identificar y localizar a niños separados de sus familias, verificar la identidad de cualquier persona que reclame su custodia y garantizar que los menores sean escuchados en los procesos que les afecten, de acuerdo con su edad y nivel de desarrollo.
La organización consideró indispensable que los refugios temporales cuenten con condiciones adecuadas de seguridad, privacidad, acceso a agua, saneamiento e higiene, además de mecanismos para prevenir cualquier forma de violencia, especialmente la violencia sexual, la trata de personas, el abuso y la explotación.
También solicitó que se establezcan canales accesibles para denunciar casos de violencia o desaparición de menores y que se brinde atención prioritaria a quienes se encuentren solos, tengan alguna discapacidad, padezcan enfermedades crónicas o presenten otras condiciones de vulnerabilidad.
Además, pidió que durante la emergencia no se impulsen procesos de adopción, acogimiento permanente u otras medidas definitivas de separación familiar hasta que se hayan agotado los procedimientos de búsqueda y reunificación.
Cecodap advirtió que los terremotos no solo ocasionan daños materiales, sino que también generan miedo, ansiedad, confusión e incertidumbre, especialmente entre niños, niñas y adolescentes. Por ello, recomendó que la respuesta humanitaria incorpore desde el primer momento medidas de apoyo psicosocial y atención en salud mental.
La organización también hizo un llamado a las escuelas, comunidades, organizaciones sociales y medios de comunicación a verificar la información antes de difundirla, con el fin de evitar rumores que puedan aumentar el temor de la población o dificultar las labores de protección y reunificación familiar.
«Las emergencias ponen a prueba la capacidad de respuesta de una sociedad. La protección de la niñez no puede esperar a que termine la emergencia; debe comenzar desde el primer momento», concluyó Cecodap.
Finalmente, la organización reiteró su disposición de colaborar con las autoridades y organismos humanitarios en las acciones dirigidas a garantizar la protección integral de niños, niñas y adolescentes afectados por la emergencia.
Con información de El Diario