Mérida, Julio Domingo 12, 2026, 01:41 pm
urante el Ángelus que recitó el 12 de julio de 2026 en Castel Gandolfo, León XIV lamentó el recrudecimiento de los combates en Oriente Medio y en Ucrania en los últimos días. También expresó su solidaridad con los marineros ante los conflictos que "azotan las rutas marítimas".
León XIV, que se encuentra actualmente de descanso en la residencia de verano de los papas en Castel Gandolfo, al sureste de Roma (del 5 al 27 de julio), recitó la oración mariana desde la plaza situada junto al palacio apostólico, ante miles de personas. "Lamentablemente, los vientos de la guerra vuelven a soplar en Oriente Medio, en Ucrania y en muchas otras regiones del mundo", lamentó ante la multitud.
El Papa denunció el resurgimiento de "la violencia, el terror y la muerte, que una vez más azotan a tantos inocentes". Los disparos rusos y ucranianos se han multiplicado en los últimos días, mientras que las hostilidades entre Estados Unidos e Irán se han reanudado, lo que ha provocado el cierre del estrecho de Ormuz y ataques que han llegado incluso a los países vecinos del Golfo.
"No dejemos que estos acontecimientos apaguen la pequeña llama de la esperanza y la paz, aunque parezca frágil y vacilante", suplicó el pontífice estadounidense-peruano. A continuación, insistió en que se retomara "con perseverancia el camino del diálogo, del encuentro y de la diplomacia". Para el Papa, se trata del "único camino capaz de conducir a una paz justa y duradera, en la que los pueblos puedan vivir reconciliados, en seguridad mutua y en el respeto a la dignidad de cada persona".
Con motivo del "Día del Mar", que la Iglesia católica celebra el segundo domingo de julio, León XIV dirigió un pensamiento "a todos los marineros, pescadores y trabajadores portuarios del mundo entero ". Al referirse a su misión, marcada por "el alejamiento de sus seres queridos y, en ocasiones, por el miedo que suscitan los conflictos que atraviesan las rutas marítimas", rindió homenaje a su "trabajo paciente y silencioso", que sustenta "el comercio y la vida de numerosos pueblos".
Al término de este encuentro, el jefe de la Iglesia católica se subió a un carrito de golf y se mezcló entre la multitud, saludando a los peregrinos y bendiciendo a los bebés. Se trató de una de las escasas apariciones del pontífice durante este periodo de pausa en el que todas sus audiencias oficiales están suspendidas. /https://es.aleteia.org/