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por Luis Alfonso Sandia Rondón (*)
Por Luis Alfonso Sandia Rondón

La Guaira Resiliente: El Renacer Sostenible de la Puerta de Venezuela por Luis Alfonso Sandia Rondón (*)



La Guaira Resiliente: El Renacer Sostenible de la Puerta de Venezuela por Luis Alfonso Sandia Rondón (*)

La historia y la geografía han convergido en el litoral central venezolano de formas tan generosas como implacables. La Guaira, bendecida por una herencia cultural vibrante, el esplendor de su paisaje marino costero, el cobijo del Ávila,  una de las montañas más emblemáticas del país y su Parque Nacional Waraira Repano, así como  su condición histórica de principal puerta de entrada marítima y aérea al país, ha sido también el escenario de los dos desastres socionaturales más severos de la historia contemporánea nacional: las tragedias de diciembre de 1999 y la de  junio de 2026. Ante este panorama, la reconstrucción del estado no puede ser una simple réplica del pasado; debe ser un acto de compromiso, innovación y, sobre todo, de profunda justicia social y ecológica.

El desafío actual exige de todos una mirada integral: diseñar una Guaira que abrace su belleza natural, su potencial económico, su herencia cultural y la reciedumbre de su pueblo, bajo un estricto enfoque de desarrollo sostenible. No se trata solo de levantar paredes, sino de refundar el territorio, su infraestructura física, económica, social y humana.

La Constitución como Brújula Técnica

Cualquier esfuerzo serio de refundación debe anclarse en la legalidad y la ciencia. La Constitución Nacional, en sus artículos 127, 128 y 129, es taxativa: el Estado garantizará que la población se desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, obligando a que toda actividad susceptible de generar daños a los ecosistemas sea acompañada de estudios de impacto ambiental y sociocultural.

Por lo tanto, el pilar inicial de esta nueva era es una ordenación del territorio y un desarrollo urbano local basados en la ciencia, el conocimiento, la tecnología, la innovación y la participación activa de todos los actores sociales en el marco de una gobernanza social. No se puede seguir construyendo en zonas inestables de laderas, ni obstaculizando los cauces naturales de evacuación de las quebradas que  se desprenden del Ávila, pero tampoco, mediante infraestructuras que desconocen o desafían  las condiciones de inestabilidad de sus suelos. La Guaira convive con una alta sismicidad por la falla de San Sebastián y con periodos de lluvias torrenciales que activan procesos hidrogeomorfológicos con amenazas de deslaves y aludes torrenciales.

La ingeniería del siglo XXI debe aliarse con la naturaleza para el manejo sostenible de  las cuencas altas del Waraira Repano, crear infraestructuras de disipación dinámica en los ríos, desarrollar y adoptar rigurosas tecnologías de construcción antisísmica exitosas en regiones del mundo con similares  condiciones y decretar zonas de resguardo absoluto donde la vida humana no vuelva a correr peligro.

 

La Sostenibilidad, los ODS y los Medios de Vida

La reconstrucción se debe alinear de forma orgánica con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para devolverle el bienestar a su gente. Así, la resiliencia urbana y la economía circular (ODS 11 y 12) debe  ser una de las apuestas más innovadoras del plan. Los escombros y residuos sólidos producto de los colapsos sísmicos no irán a parar al mar o a márgenes de cauces naturales. En su gestión integral con enfoque circular, estos materiales son procesados y reciclados técnicamente para servir de cimentación y base de la nueva infraestructura vial, habitacional y de servicios esenciales (escuelas, universidades y hospitales). Todo debe contribuir a consolidar comunidades y ciudades resilientes, seguras, ecológicas y sostenibles, en condiciones de producción y consumo responsable.

En cuanto al agua y la energía (ODS 6 y 7), el nuevo modelo debe asegurar el acceso a agua limpia y saneamiento a través de la restauración de cuencas y desalinización sostenible, junto al desarrollo de tecnologías que puedan proveer energías limpias, renovables y seguras como la solar y eólica, aprovechando el potencial natural de la región.

El fin de la pobreza, la mejora de la salud, la educación y el trabajo decente (ODS 1, 3, 4 y 8) encuentran aliento en la reconstrucción en sí misma, dado que debe ser  el motor de la generación de empleos verdes y dignos, que protejan la salud de los trabajadores, diversifiquen la economía local, aseguren el bienestar de las familias, su educación y desarrollo humano integral. Todo el proceso debe estar consustanciado con acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, así como en el cuidado responsable de los ecosistemas marinos y terrestres (ODS 13, 14 y 15) como base de sustentación del desarrollo.

Las Ventajas Comparativas: Identidad y Futuro

La Guaira posee ventajas que pocas regiones del Caribe comparten. Su cercanía e interconexión con la Gran Caracas la convierten en un eje estratégico. Al restaurar y proteger su entramado urbano de forma sostenible y su casco histórico, potenciando su infraestructura vial, turística y su pesca;  proyectando al mundo su cultura y gastronomía, sus manifestaciones tradicionales con tambor, bailes y  arraigadas fiestas religiosas, se reactiva la vocación turística, no como un enclave depredador, sino como un modelo de turismo sostenible e inclusivo.

La modernización ecológica del puerto y el aeropuerto debe garantizar que sigan siendo el corazón logístico de Venezuela, pero bajo estándares de ecoeficiencia que atraigan la inversión internacional y sitúen al país en las rutas del comercio y el turismo verde global.

Gobernanza Social y Auditoría Permanente: El Pilar Ético

Ningún plano de ingeniería, inversión nacional o financiamiento internacional prosperará sin el componente más importante: su pueblo. La belleza de un proyecto de reconstrucción actual y resiliente radica en la equidad y la inclusión. Para ello, es indispensable estructurar un modelo de gobernanza donde los sectores sociales, comunales y académicos trabajen de la mano con instancias gubernamentales responsables y debidamente auditables, acompañados del mundo a través de organismos multilaterales de cooperación.

La transparencia y la eficiencia en el uso de los recursos —tanto nacionales como de la ayuda internacional humanitaria y de desarrollo— deben estar garantizadas por una auditoría social justa, vinculante y permanente.

Una visión de futuro resiliente y sostenible

La tragedia de 2026 ha dejado una herida profunda, pero también el lienzo en blanco más importante de la historia contemporánea. Reconstruir a La Guaira bajo los pilares de la ecología, la belleza, la equidad y la justicia es una tarea que desborda a un solo sector; requiere convocar a la vanguardia de la ciencia, la tecnología y la innovación, al sector privado nacional y a la solidaridad e inversión de la comunidad internacional.

La Guaira no solo volverá a ponerse de pie. Si se asume un enfoque ecológico y humano, el litoral central dejará de ser sinónimo de vulnerabilidad para convertirse en el faro del desarrollo sostenible de Venezuela ante el mundo. ¡Que se abran desde La Guaira, de una vez por todas y para siempre, las puertas del país hacia el futuro, el desarrollo, el bienestar y la sostenibilidad!

 (*) Geógrafo, Doctor en Ciencias Naturales, Profesor titular de la Universidad de Los Andes.