Mérida, Julio Jueves 16, 2026, 12:46 pm
En distintas plataformas populares de internet, las figuras literarias no sobrevienen previa meditaciones o cálculos sesudos en redor del impacto y las consecuencias jurídicas que pudieran suscitar. Antes de la invención de la tecnología multimedia (https://www.elnacional.com/columnas/2026/02/la-vulgaridad-breve-de-network-que-nos-ofende-a-los-intelectuales/) tuvimos motivaciones epistemológicas, tácita y lógicamente distanciadas de los vicios que caracterizan —actualmente— a manipuladores de contenidos intentando lucrarse.
Es preciso aprender ocultar que reímos sin expresión facial, para no ofender ni incomodar personas con las cuales interactuamos. En el curso de mi vida me ha enfadado el deterioro cognitivo de las personas. Cuando fui contratado por la Universidad de los Andes de Venezuela, mi primera responsabilidad fue redactar informaciones culturales que eran difundidas en El Nacional y diarios regionales (la mayoría de las veces sin firma) empero también me exigían leer textos diversos (humanísticos) que especialistas habían aprobado para publicación. Las autoridades académicas eran temerosas de las críticas, necesitaban estar seguras de autorizar la impresión de libros intachables (prosa depurada, culta)
Me di la tarea de formular definiciones apriorísticas en redor de ciertas expresiones literarias:
HUMOR NEGRO.- Digo del “Humor Negro” que es un método escritural jamás complaciente, dotado para demoler cualquier indicio de seriedad en materia de creación humanística. Irrumpe superior en conciencias hartas de ceremoniales.
IRONÍA.- Concedo que la ironía es la forma expresiva de la inteligencia triste y decepcionada, una advertencia con densidad melancólica.
SARCASMO.- El despojo del tedio, esputo más o menos ingenioso contra la pared de la racionalidad, es sarcasmo.
SÁTIRA.- Es burla —castigo moralizante (descortés-expedito] en redor de sucesos y personajes del ámbito Político-Cultural.
El individuo que no es borrego de ideologías muestra respeto y admiración hacia distintas expresiones artísticas, literarias o filosóficas. Distingue géneros o figuras literarias, razonamientos. Al cambio de las cosas, hoy quienes somos intelectuales no tenemos ninguna importancia social y nuestro discurso es absolutamente incomprendido.
Por atrofia cerebral, lo que casi nadie entiende y cuanto sí advierte es igual susceptible censurarse en redes de disociados: a veces por intervención de factores de poder político y en otras ocasiones a causa de antojos personales. La inteligencia no tiene masa muscular perceptible, está descartada para competir con el fisicoculturismo y la práctica de ridiculeces que caracterizan a famosos en la Era de la Instantaneidad Multimedia. Cualquier idiota se convierte en un deforme que califican con el anglicismo influencer.