Mérida, Agosto Sábado 08, 2026, 04:03 pm
Abelardo de la Espriella tomó posesión este viernes 7 de agosto en Cali para el periodo 2026-2030.
"Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia", dijo el líder ultraderechista al tomar juramento ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, quien también le acomodó la banda presidencial.
Luego, en la ceremonia llevada a cabo en un auditorio universitario, de la Espriella tomó el juramento de su vicepresidente, José Manuel Restrepo. En ese momento estuvo acompañado del campesino Luis Felipe Yagüé, de 74 años, invitado de honor del mandatario.
En un segundo momento, el abogado penalista se desplazó hacia el batallón militar Pichincha para dar su primer discurso en el cargo de elección pública más importante de Colombia.
Un gesto que De la Espriella explicó como un homenaje “a la libertad y las Fuerzas Armadas”.
La preponderancia de la religión
A lo largo de la ceremonia de investidura, de la Espriella eligió darle a la religión y a su relación con Dios un papel central.
El programa tuvo en su orden del día un apartado llamado "invocación y alabanza", con discursos de un rabino, un pastor evangélico, un sacerdote católico y el presidente de la Conferencia Episcopal.
"Señor presidente, que el Eterno le conceda la sabiduría, la fortaleza y la humildad", expresó el rabino David Michaan, quien también pidió para el nuevo jefe de Estado "la valentía de David".
El conservador reiteró en su discurso de posesión que liderará a Colombia con “Dios en el centro”.
Posteriormente, durante su discurso en el batallón Pichincha, el nuevo presidente afirmó en múltiples ocasiones que intentará liderar al país con los valores cristianos, focalizando en defender la idea tradicional de la familia.
Justamente, de la Espriella cerró su intervención con la frase: ¡Viva Cristo Rey!
"Es inusitado presenciar una posesión presidencial con la Virgen de Fátima y con misa", afirmó a France 24 la académica y experta en asuntos globales al aludir al carácter de Estado laico de Colombia.
Las primeras palabras: un llamado a fortalecer la seguridad
Durante su discurso público de toma de posesión en la guarnición militar, Abelardo de la Espriella, aseguró que su Gobierno emprenderá una lucha frontal contra los grupos armados al margen de la ley.
“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, afirmó el ultraderechista.
El nuevo mandatario ordenó a los miembros de las Fuerzas Armadas combatir de inmediato a los integrantes del “narcoterrorismo y los grupos ilegales”.
“El 'tigre' ha llegado y sabrán lo duro que muerde”, acentuó el abogado.
El líder político fue contundente al asegurar que no continuará con los diálogos impulsados por la Administración Petro con organizaciones armadas por medio del programa de 'Paz total'.
“La hora del diálogo ha terminado”, sentenció.
De igual manera, hizo énfasis en que priorizará el regreso de la fumigación con herbicidas que “no causan daño a la salud humana, no contravienen el mandato de la Honorable Corte Constitucional y no afectan de ninguna manera el medio ambiente". Esto buscando disminuir la cantidad de cultivos de coca en el país.
Decisión que es cuestionada por expertos como la politóloga Laura Bonilla, quien al ser consultada por France 24 declaró que "la evidencia muestra que la fumigación amplía la frontera de los cultivos de coca".
Para lograr sus objetivos, el jefe de Estado prometió que modernizará los servicios de seguridad del Estado por medio de alianzas internacionales.
Por esta vía, anunció que suscribirá la alianza de seguridad para la región promovida por la Administración de Donald Trump, Escudo de las Américas.
También, de la Espriella confirmó la construcción de las denominadas “megacárceles”, con las que aspira a mejorar el sistema de judicialización de delincuentes y además cuestionó la labor y la misión de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el mecanismo de justicia y reparación creado a partir del acuerdo de paz con la ahora extinta guerrilla de las FARC.
“Prometo gobernar desde las regiones”
El mandatario también defendió otra de sus banderas de campaña: la descentralización.
Es así como el jefe de Defensores de la Patria señaló que gobernará desde las regiones del país, buscando priorizar los lugares más necesitados del país.
Sin embargo, el ultraderechista prometió que de ninguna manera promoverá una “nueva Constitución”.
Así mismo, el abogado penalista dijo que liderará una batalla frontal contra la corrupción y advirtió que invertirá en tecnología para mejorar los mecanismos de contratación pública.
“No habrá impunidad, no habrá escondite, los llevaré ante la Justicia”, advirtió De la Espriella en referencia a los corruptos.
Con respecto a temas económicos, el nuevo presidente anunció “el congelamiento del gasto público” y fuertes recortes en el tamaño del Estado. Aunque advirtió que los programas sociales gubernamentales para los sectores más pobres tendrán continuidad.
En esta línea, el ultraderechista anunció una reforma en el sistema de impuestos y aseguró la eliminación del impuesto al patrimonio, un gravamen creado por su predecesor, Gustavo Petro.
Con miras de obtener más recursos, el abogado penalista declaró que fortalecerá la petrolera estatal, Ecopetrol, buscando explotar nuevos yacimientos con la técnica polémica del 'fracking'.
Abelardo de la Espriella optó por romper una tradición de décadas y asumir la Presidencia fuera de la sede del Congreso en la capital, Bogotá, en lo que denominó como gesto hacia “las regiones del país”.
En consecuencia, los miembros de las dos cámaras del legislativo tuvieron que aprobar el traslado de la toma de posesión.
El ultraderechista recibió la jefatura de Estado por parte del Congreso en un auditorio universitario de Cali, la capital del departamento del Valle del Cauca.
Dentro y a las afueras del evento, alrededor de 11.000 efectivos de las Fuerzas Armadas custodiaron el acto. Esto a raíz de múltiples amenazas efectuadas por grupos armados al margen de la ley.
Entre los invitados estuvieron presentes el rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; Paraguay, Santiago Peña; Panamá, José Raúl Mulino; República Dominicana, Luis Abinader; Chile, José Antonio Kast, y Honduras, Nasry Asfura, además del presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Además, se presentaron enviados de decenas de países americanos, europeos y de Medio Oriente, destacando la presencia del ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Gideon Saar.
En cuanto a los expresidentes de Colombia, De la Espriella también cambió el protocolo de ceremonias anteriores. El jefe del movimiento político Defensores de la Patria no invitó a los exmandatarios Juan Manuel Santos y Ernesto Samper, quienes han defendido la importancia del proceso de paz con las FARC.
Tampoco estuvo invitado el presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Alejandro Ramelli, a diferencia de las cabezas de otros tribunales estatales.
En contraposición, al acto en Cali acudieron los antiguos jefes de Estado César Gaviria, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe e Iván Duque, históricamente alineados con los sectores de la derecha.
Petro hizo un llamado a la resistencia en su despedida
En la otra orilla, el ahora expresidente Gustavo Petro salió del cargo con una ceremonia oficiada en Bogotá.
El líder de la formación izquierdista Pacto Histórico dio su último discurso antes de salir junto a parte de su gabinete de la Casa de Nariño, la residencia presidencial ubicada en el centro de la capital del país.
En sus últimas palabras, el exmandatario enfatizó en que hoy “el Congreso está cerrado”, a diferencia de sus cuatro años en la jefatura de Estado.
Petro cerró su mandato con las siguientes palabras:
"Hasta siempre. Libertad y vida. Siempre, siempre y siempre. Gracias por haberme acompañado, soldados, por haberme cuidado. Creo que ustedes salen mejor que cuando yo entré. Así que ¡viva Colombia libre!"
Posteriormente, el progresista salió de la sede de Gobierno vestido de blanco para recibir un homenaje de las Fuerzas Armadas.
Entretanto, en Barranquilla, el también líder izquierdista, Iván Cepeda, quien quedó segundo en las elecciones a la Presidencia, encabezó un mitin político en oposición a la llegada de De la Espriella al cargo.
El actual senador por el partido Pacto Histórico detalló que comandará un gabinete de oposición con la ambición de “que nos permitirá controvertir con sólidos argumentos las políticas” del nuevo presidente.
Durante las últimas semanas, Cepeda y Petro han declarado en reiteradas ocasiones que hubo irregularidades a lo largo del proceso electoral, en el que De la Espriella triunfó por alrededor de 200.000 votos.
Una serie de sindicaciones que han sido totalmente negadas por el nuevo presidente y los observadores internacionales de los comicios.
Con EFE