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Por Gerard Páez Monzón

Puntos Sobre La Ü

La Sociedad de Cómplices y el Fin de la Universidad Rentista por Gerard Páez Monzón



Puntos Sobre La Ü

La Sociedad de Cómplices y el Fin de la Universidad Rentista por Gerard Páez Monzón

@puntossobrelau


Llegó la hora de la incomodidad. La Universidad de Los Andes está al borde de la desaparición definitiva, no solo por el acoso de un régimen perverso, sino por la podredumbre del populismo interno de una cultura que se niega a despertar.

Mirémonos al espejo con crueldad y confrontemos la grieta en nuestro propio ser: el abismo entre el Yo real que hoy actúa con complacencia y el Yo ético que prometimos ser en esos primeros días. Vemos que esa transformación de los individuos “rodilla en tierra” del populismo universitario giran únicamente alrededor de dos motores vacíos: su agenda personal o su conveniencia grupal, ambas alimentadas por una ansiedad de poder innegable e inagotable. En esa ecuación no hay Academia; hay mercadeo de egos y vanidades. Nos hemos convertido en una sociedad de cómplices donde la inmensa mayoría solo busca oír lo que le conviene para anestesiar su culpa, mientras la institución se cae a pedazos.

Debemos asumir en silencio la autocrítica de lo que hemos hecho y de lo que hemos dejado de hacer. Nos acomodamos en la nostalgia de una universidad rentista que ya no existe, transformándonos en mentes pasivas que esperan un salario de lástima mientras sacrificamos la dignidad intelectual. Se acabó el tiempo de la queja y del parasitismo presupuestario. La supervivencia de la ULA exige entender que la libertad académica de hoy se financia con la capacidad de producir valor y riqueza a través de nuestras propias creaciones y talento. Es la autonomía que nos elevará a la excelencia universitaria y es el Proyecto Puntos Sobre La Ü (PSLÜ) que nos hará funcionar con esa capacidad.

Estamos entrando, de manera irreversible debido al impacto disruptivo de la IA y la obligación de autofinanciamiento, en la etapa del profesionalismo de la vocación académica. Los Domos de Aprendizaje y Creación del PSLÜ nos esperan como la nueva  Üniversidad de Los Andes de la Complejidad.

Si no somos capaces de sentarnos con nuestros pares en conversaciones sinceras y desgarradoras sobre nuestra propia pasividad del pasado, seremos los enterradores del templo académico que juramos defender. Continuar aplaudiendo clichés y premiando la demagogia de quienes buscan un cargo para saciar su vanidad es condenar a la ULA a convertirse en un cadáver burocrático, y donde en su primer paso nos quieren transformar en una escuela bolivariana más.

El dilema no es electoral; es de existencia o extinción. O tu Yo individual recupera el coraje de la verdad para romper el autoengaño por el pacto de complacencia, asumimos el dolor de nuestra propia responsabilidad, o seremos juzgados como la generación de universitarios que prefirió el “favor/sonrisa” recibido, la comodidad de la ruina, el autoengaño, que elevar a la academia, a la Üniversidad de Los Andes hacia la autogestión y la complejidad.

¡Esto también es Poner los Puntos Sobre La Ü!