Estrecho Bab el-Mandeb, nudo de tensiones en el mar Rojo por Isaías Márquez Díaz
Estrecho Bab el-Mandeb, nudo de tensiones en el mar Rojo por Isaías Márquez Díaz
Es el paso natural entre el mar Rojo y el océano Índico por el
estratégico golfo de Adén, lugar ignoto entre el cercano oriente y el
cuerno de África; paso crucial, de aproximadamente unas 34 mn de ancho
por unas 60 mn de largo; vital para el canje y estabilidad
internacionales, una de las rutas navales de mayor convergencia del
transporte marítimo internacional; latitud que se ha instituido en una
zona de guerra, clave para el asedio de toda náutica entre el océano
Índico y el mar Mediterráneo mediante el canal de Suez, por donde surca
cerca de un 12 por ciento del comercio mundial y un 30 por ciento del
tráfico de contenedores; casi más de un 40 por ciento del comercio entre
Asia y Europa. Geopolítica, que lo erige en un nuevo eje de tensión
mundial por la guerra de Gaza, en escalada; área de varias semanas bajo
batidas de los facciosos hutíes de Yemen en forma de ataques a barcos
mercantes, razón por la cual las principales navieras internacionales
han diferido sus operaciones por la zona y han virado sus naves hacia el
cabo sudafricano de Buena Esperanza que inexorablemente, aumenta los
tiempos y costes de muchos géneros. Pues, es una ruta larga sobremodo,
(aprox unas 9500 mn equivale a unos 5200 km añadidos a la del canal,
directa al mediterráneo.
Los hutíes son rebeldes de una
facción armada chií zaidí que desafía al régimen suní yemenita, al cual
están alzados desde 2004 por considerarlo afectó a Riad y EEUU. Imperan
al noroeste del país (Saná/Hodayda); socios adictos de Irán, que les
surte de equipos bélicos. Si bien, su poderío es más corto que el de
otros agentes del “Eje de la Resistencia”; como por ejemplo, los
sediciosos de Hamás e Hizbulá, aunque más libres, lo que les hace
informales en su maldad. La recurrencia de las milicias hutíes en el mar
Rojo, no han cobrado aún, naufragio alguno. Pero, sí han causado daños
graves y llamas a diversas naves, lo que se asienta entre la rivalidad
árabe-israelí y, más aún, en la guerra de Gaza. Su objetivo gravita en
la globalización del conflicto; singularmente, hacia el Líbano/Siria
para ahincarse sobre Israel, y este cese en sus batidas al pueblo
palestino.
Aun así, la única reacción occidental con
la que se cuenta, por ahora, es la operación “Prosperity Guardian”, una
liga militar que integra EEUU y unos ocho países más: RU, Francia,
Italia, Países Bajos, Canadá, Noruega, Bahréin y Seychelles. Misión
análoga a la que montara UE/OTAN a fin de evitar el pillaje en las
costas de Somalia por 2008-2009; enviará naves de guerra al área por
amparar a las mercantes que cruzan el estrecho Bab el -Mandeb entre
Hubayda (Yemen) y Yibuti, de unas 34 mn (63 km) de ancho por unas 62 mn
(115 km) de largo, tal y como se indicara.
Los dos
grandes riesgos de esta nueva crisis: el franqueo de las rutas marítimas
y, en efecto, de la economía global. Pues, un cierre eventual de la vía
idónea que une con el canal de Suez constituye un “Choke Point” que
podría obstar a las cadenas mundiales de suministro y agravar los
precios de los bienes elaborados y/o materias primas (commodities) en la
Nyme y Cobot; justo ahora, cuando se lucha contra la inflación y
carestía. Asimismo, un cierre parcial de este, tal y como ocurriera
en 2021, supondría un cerco al tráfico marítimo que acarrea según AIE,
cerca de unos tres millones bpd.