Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 07:02 am
Estrechamente conjugados en virtud
de la tecnología moderna constituyen dos factores básicos para satisfacer las
necesidades agroalimentarias del mundo moderno, ostensible en países
desarrollados y otros en vías de desarrollo o subdesarrollados puesto que las
labores de este sector primario requieren del uso de carburantes gasóleo y
gasolina en virtud de sus tecnologías respectivas (Diésel y motor de gasolina)
y ambos se suman a los costos de cadena de producción agrícola en el país;
costos trasladables lógicamente, al consumidor final en virtud de las
dificultades que conlleva la consecución de los mismos. Pues, casi un ciento
por ciento de los recursos empleados en las actividades agrícolas requieren de
combustible y, sin duda alguna, la escasez de este resulta conflictiva para los
productores del campo a cualquier nivel; pequeño, mediano o grande.
La gasolina se emplea en una etapa
inicial para transportar los insumos desde los proveedores hasta las unidades
agroindustriales. En el caso de los ganaderos si es época de sequía, se utiliza
para las motobombas a objeto de hidratar a los animales, así como para riego de
las siembras.
Se precisa a todas las etapas de la
cosecha; de cultivo de tierras, siembras,
cuidados y llevarla a los acopiadores.
Por su parte, los ganaderos
necesitan combustible para sacar la los lácteos y la carne que se consume a la
mesa de los residentes en el país.
Referente a la maquinaria de
trabajo, el gasoil o gasóleo se emplea mayormente, en los tractores,
sembradoras para pasto o para limpiar potreros mediante fumigación, así como en
la guadaña en la limpieza de los potreros, mantenimiento de cercas y control de
maleza en cultivos previos a la siembra o en etapa de crecimiento.
isaimar@gmail.com