Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 07:02 am
Tres hombres decidían quién vivía o moría, dónde, bajo cuáles circunstancias o sistemas de gobierno y a quiénes debían obedecer: Franklin Delano Roosevelt, Winston Churchill y Joseph Stalin (colmillos del Diablo, «tridentis», 1943) quienes eran miembros de un macabro y exclusivo club que exigió más de 5 millones de soldados a cada líder de Estado para formar parte.
Fue la inexplicable https://www.elsevier.es/es-revista-revista-medica-clinica-las-condes-202-articulo-aerofobia-a-que-le-tememos-S0716864012703589 de Stalin la razón que imperó para que la segunda y última reunión de la trilogía se realizara en un balneario: Yalta, Palacio de Livadia, costa rusa de Crimea (Mar Negro, 11-02-1945)
Desde la irrupción de nuestra especie, el Demonio siempre ha protagonizado por una privilegiada condición: nació siamés con Dios. El supremo de Imperio Yanqui sorprendió a Churchill por su actitud esquiva, complaciente e insólita: proponía que Stalin se uniera a ellos contra Japón a cambio de concederle dominar Asia Oriental:
-«Por lo que vi, Franklin Delano Roosevelt no se había documentado para asistir a la Conferencia» -discernió, más o menos así, Lord Moran, médico de Churchill-.
El presidente de Estados Unidos lucía muy enfermo, fallecería dos meses más tarde (12-04-1945) Con un ridículo e inaudito discurso, Winston Churchill infirió a su médico que Roosevelt se portaba mal porque [obviamente] parecía no darle importancia y severidad a un suceso de semejante magnitud. Harry S. Truman, designado nuevo Presidente de Norteamérica el mía día de la muerte de su predecesor (el 12-04-1945), autorizaría el lanzamiento de dos secretas bombas sobre https://historia.nationalgeographic.com.es/a/hiroshima-nagasaki-masacre-bombas-atomicas_10590 (Temprano, el 6 de agosto de 1945, el B-29 dejó caer a Enola Gay, la primera y exitosa bomba atómica que se conociera: https://ethic.es/2023/08/como-transformo-el-mundo-el-proyecto-manhattan/) La segunda fue lanzada sobre Nagasaki, el 9 del mismo mes.
–«Me he convertido en la muerte, destructor de mundos» –expresó Julius Robert Oppenheimer tras la detonación de Enola Gay.
Uno de los «colmillos del Diablo» no presenció, en imágenes televisadas, cómo era posible el Reinado del Genocidio en contravención de la moralidad implícita en https://www.bibleinfo.com/es/topics/diez-mandamientos.
Elegí el «tridentis» a modo de simbología para presentar al lector una panorámica perfecta de aquellos príncipes de la Legión del Demonio. Fue arma para reciarios [retiarii], casta de gladiadores romanos e instrumento de pesca en orillas.
Una entidad impalpable tendió una red a los pobladores del mundo que juzgó adversarios, los envolvió y devino en tridente para rematarlos. Diría que Franklin Delano Roosevelt, Winston Churchill y Joseph Stalin conformaron un tridente multiusos.
albertjure2009@gmail.com