Mérida, Abril Domingo 19, 2026, 07:18 am
Esta
madrugada nos encontró en tareas para atender el cataclismo que se vino del
cielo y navegó entre ríos del páramo, llevándose todo a su paso. Estos últimos
días han sido de mucha reflexión en torno al conflicto de ocupación del
territorio perteneciente a los cauces de los ríos por parte de los humanos.Carreteras,
siembras, casas, todo fue llevado, menos unos árboles de salsa y las macollas
de bambú y guadua que quedaron firmes, de pie en medio del agua..
Haciendo
un análisis muy general, no encontramos estadísticas de animales afectados que
no estén en dominio de los humanos, quizás porque ellos, sabiendo leer las
señales del clima, se han alejado de las áreas de inundación y de lugares
susceptibles a riesgos. Esto también ocurrió en comunidades donde la alerta
temprana permitió salvar vidas, pero no así bienes que fueron dejados con el
dolor del alma de las personas.Ahora, con unas enormes ganas de tomar un café,
me preguntaba: ¿quiénes fueron los afectados?. ¿Quiénes ocupan estos
territorios susceptibles a inundaciones?La respuesta vino con la misma fuerza
del agua de estos días: las comunidades populares, los campesinos que no
tienen, precisamente, las mejores tierras..
Como se
ha planteado en diversas oportunidades, el ecosocialismo es un movimiento con
profundas raíces científicas, firmado por un programa político basado en la
lucha de clases para la liberación de los pueblos y la salvación de la vida en
el planeta. Es un movimiento que debe hacerse de las mejores herramientas y
socializarlas en las masas para elevar el nivel de comprensión de la catástrofe
ambiental causada por el ser humano, en la que todos y todos debemos dar la
batalla para la salvación de la especie..Siendo así, existe una necesidad de
democratización de dichas herramientas para la comprensión a nivel planetario
de los efectos del cambio climático desde lo social, lo político, lo económico
y, por supuesto, lo ecológico, que permitirá responder la pregunta: ¿quiénes
son los principales y los primeros afectados del cambio climático?, y que nos
permita unir esfuerzos de las clases oprimidas del mundo para su salvación.
Destacamos
entonces la hidrometeorología como una de estas herramientas. Plantea Marta
Llanos Rodríguez (2019), en un breve artículo publicado en el portal
meteored-mx, que "la meteorología tiene un lugar cotidiano en nuestras
vidas, la tenemos casi interiorizada, por lo que no es tan común que nos
percatemos del impacto en el día a día".Y aún más importante, qué efecto
tiene dependiendo de múltiples factores, como lo es la condición económica. Continúa
Llanos Rodríguez indicando que una simple lluvia tiene efectos distintos para
una familia proletaria que vive en un barrio (o que se asentó en las cercanías
del cauce de un río) y una familia burguesa que vive en una urbanización. Para
la primera, una lluvia representa condiciones de riesgo, zozobra y demuestra
vulnerabilidades; para la segunda, es un evento que se disfruta desde la
comodidad de la sala.
La
comprensión hidrometeorológica permite la toma de decisiones en todos los
campos de la vida, desde una simple salida a caminar hasta determinar los
procesos productivos, de salud, alertas de emergencias y de movilidad del país.
Asimismo, permite evaluar nuestras acciones desde lo individual y lo colectivo
en la lucha contra el cambio climático. Es por ello que la propuesta
ecosocialista plantea que su estudio y aplicación debe llevarse a todos los
sectores de la población.Aquí, de nuevo, aparecen otras preguntas: ¿cómo llevar
la hidrometeorología a lo comunal? ¿Cómo empoderar a la comuna, al obrero, de
esta herramienta?
Cada
acción que tomamos en cualquier parte tiene un efecto sobre el clima y este en
nuestras vidas. Como indica John Peterson en el editorial N.° 16 de la revista Socialist
Revolution: "El clima es un sistema mundial: los huracanes, los
ciclones y los incendios forestales no respetan las fronteras".Sus efectos
golpean en primera instancia a las clases vulnerables, es por ello que estas
deben manejar la información y los métodos para la prevención y mitigación de
sus efectos.
La idea
de la democratización y socialización de la hidrometeorología parte de
confrontar la idea capitalista de hacerla exclusiva de unas élites
intelectuales y científicas, que la han puesto al servicio de los grandes
factores de poder y dominación aludiendo a su complejidad para la comprensión
del común. Esto permitirá que las comunidades y sus hombres y mujeres tomen
mejores decisiones en el territorio, generen los planos necesarios para la
mitigación y adaptación frente a la crisis climática, y tengan sus sistemas de
alerta temprana, lo que nos permite construir la suprema felicidad social al
armonizar la relación humano-naturaleza.
El ecosocialismo plantea que el proceso hidrometeorológico tiene raíces ancestrales del clima, del paso de los cursos de agua, de las acciones a seguir que parecen haber sido olvidadas en las comunidades. Estas raíces, sumadas a las herramientas hidrometeorológicas, hacen una poderosa sinergia para el desarrollo de las comunidades y, por tanto, su acercamiento a la población no debe representar dificultades.Y si fuera así, entonces habría que aplicar la máxima leninista de "elevar el nivel intelectual de las masas", para avanzar en la conciencia colectiva frente a la crisis climática y sus efectos para la vida en el planeta.