Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 10:53 pm
Venezuela celebra
hoy, 1 de octubre, el Día Nacional del Cacao Venezolano, una fecha dedicada a
reconocer y promover al país como referente de la mayor diversidad genética de
cacao en el mundo. Esta conmemoración rinde homenaje a la importante herencia
cultural vinculada al cacao, al compromiso y esfuerzo de las y los productores
que hacen posible su cultivo y a la excelencia del reconocido “cacao fino de
aroma” venezolano, valorado internacionalmente por sus cualidades sensoriales
únicas.
Más allá de
resaltar la singularidad genética del Theobroma (nombre científico del
cacao, un vocablo de origen griego que significa "alimento de los
dioses”), este día subraya el papel estratégico del sector cacaotero venezolano
en la construcción de una economía ecológica. Expertos han destacado que el
enfoque de este tipo de cultivo garantiza la conservación de la diversidad de
los bosques y el equilibrio ambiental. Mientras que el contexto global está
marcado por el envejecimiento de las plantaciones y la limitada inversión en el
sector, esta coyuntura representa una oportunidad clave para posicionar a
Venezuela como líder en producción sostenible, resiliente y de alto valor agregado.
La región de África
Occidental, pilar fundamental de la producción mundial de cacao comercial,
afronta una crisis multifactorial. Una proporción significativa de sus
plantaciones son antiguas y se encuentran afectadas por enfermedades y plagas,
lo que resulta en una disminución sustancial de la productividad. Esta
situación se ve exacerbada por la insuficiente inversión en la renovación de
cultivos y la adopción del uso de agroquímicos no sustentables. Esto trae como
consecuencia, inestabilidad en los mercados internacionales, fluctuación de los
precios del cacao, lo que introduce un considerable desequilibrio económico
para los productores de esta región.
En este contexto global, donde la demanda de productos sostenibles y
libres de deforestación va en aumento, Venezuela se encuentra en una posición
privilegiada para consolidarse como un referente en producción ética y de alto
valor agregado. Este potencial competitivo refuerza la economía nacional y contribuye
a un modelo de desarrollo sostenible y responsable a nivel internacional. Venezuela
posee una ventaja en el mercado internacional del cacao, sustentada en la
calidad genética del Cacao Criollo y en una tradición productiva consolidada en
regiones icónicas como y el Sur del Lago en Zulia, Chuao,
Choroní, Cuyagua, Cata, Ocumare y Cumboto en el estado Aragua; y Barlovento, en
Miranda.
El cacao protege
los bosques andinos
El Proyecto Manejo
integrado de paisajes de uso múltiple para el desarrollo sostenible de los
Andes Venezolanos, es una iniciativa estratégica del Ministerio del Poder
Popular para el Ecosocialismo (MINEC), con el soporte técnico de la
Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
y financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas
en inglés), ha impulsado un conjunto de acciones clave orientadas a la
excelencia y la sostenibilidad del cacao venezolano en los municipios Tulio
Febres Cordero, Caracciolo Parra Olmedo
y Andrés Bello, en estado Mérida; y Sucre, Ospino y Monseñor José Vicente de
Unda en Portuguesa.
El proyecto se ha
concentrado en la optimización integral de la cadena de valor, priorizando el
manejo del cacao bajo Sistemas Agroforestales (SAF). Este enfoque que tiene
como objetivo mejorar significativamente el proceso de cosecha y postcosecha
mediante la adopción de protocolos estandarizados de fermentación y secado,
prácticas esenciales para asegurar y potenciar las cualidades organolépticas
del cacao fino de aroma.
Paralelamente, se
ha implementado el programa de asistencia técnica y extensión agrícola
orientado a fortalecer capacidades de productores y productoras en el
mantenimiento de los sistemas productivos de cacao, promoviendo el Manejo
Integrado de Plagas y Enfermedades, la reposición y renovación de cacaotales y
la aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas; todas estas acciones se
desarrollan bajo un enfoque agroecológico.
César Buenahora,
agricultor de Mesa Julia, Tucani, en el estado Mérida, afirma que se ha
enamorado de los abonos orgánicos. Dice que antes de ponerse en marcha el
proyecto de Paisajes Andinos, no recogía una cosecha tan abundante como las de
hoy en día. “Ahora, estoy aplicando abonos orgánicos y, de hecho, tengo mi
propio criadero de lombrices, con el que hago humus. La diferencia es
notable: pueden ver mi suelo y luego ver el suelo de la parcela vecina y es
evidente que no es igual; se ve la diferencia. Gracias al proyecto, he
aprendido a hacer los abonos”.
A través de estas
intervenciones, el proyecto sienta las bases para elevar consistentemente los
estándares de calidad, preparando a las y los productores andinos para
consolidar un producto premium, al mismo tiempo que se salvaguardan el
ambiente y las comunidades.
Nota de Prensa de la FAO Venezuela