Mérida, Marzo Martes 31, 2026, 04:46 am
Hablar del movimiento guerrillero en Venezuela es
indiscutiblemente obligatorio. Mucho más se necesita hablar del comandante guerrillero
Douglas Ignacio Bravo Mora, quien conocía las montañas de Falcón como la palma
de su mano; un hombre que nunca se dejó doblegar por el poder, ni mucho menos
por ningún cargo en la administración pública. Fue un extraordinario amigo de
los amigos, y compañero de batallas por haberse ganado en la lucha revolucionaria
la comandancia en jefe de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN).
Su intachable personalidad daba un paso al frente de
algunos trasnochados que nunca lucharon por su pueblo y que vivían la dolce
vita, los mismos que quieren ahora manchar su honor. Eso nunca le quitó el
sueño, y menos en su tierra caquetía de la cual nunca se olvidó. Siempre
mantuvo su relación con la gente: desde su pueblo que está anclado en las
montañas de Falcón. Natural de Cabure, municipio Petit, precursor del movimiento
guerrillero en Venezuela, este internacionalista fue una figura honesta en sus
planteamientos políticos, y rechazó la vía electoral para la toma del poder, ya
que sostenía que por esa vía se burocratizaba y se corrompía el poder.
Douglas
Ignacio Bravo Mora, en la conducción de su vida personal, era un hombre claro y
honesto, y lo mismo con su praxis política. A pesar de provenir de una familia
modestamente estable económicamente, Douglas Ignacio Bravo Mora todo lo
invirtió en su proyecto político, especialmente después de haber sido expulsado
del PCV en 1965 por oponerse a dejar la lucha armada. En 1966, se mantuvo en
compañía de Francisco Prada, Diego Salazar, Elegido Sibada (comandante Magoya)
y su querida esposa -la médico Argelia Melet de Bravo-, con la cual tuvo tres
hijos: Argelia, Andreína y Federico, quien fue asesinado por los cuerpos
represivos del Estado. El comandante guerrillero y leyenda viviente va a
organizar y fundar con otros compas el partido de la revolución venezolana (PRV-FALN),
luego vendría el brazo urbano con Ruptura, que va a llevar tareas en distintos
frentes como el campesino, obrero, estudiantil y cultural.
Los padres de Douglas eran muy queridos en la
Sierra de Falcón. Tuve el honor de conocer a su madre junto con otros
dirigentes estudiantiles del Tecnológico “Alonso Gamero” de Coro. Leonor Mora
de Bravo, mejor conocida como “Nonita”, crió muchos muchachos y los envió a
estudiar en la universidad. Nonita era
una mujer querendona de los hijos del pueblo de Cabure. Su padre, Ignacio Bravo,
fue dirigente del Partido Democrático Venezolano (PDV) establecido en 1941 y
organizado por Arturo Uslar Pietri. En Falcón hubo figuras como Luis Miquilena,
los Leyva, José Guadalupe Polanco, y Manuel Felipe Sierra, quien para ese
entonces fue el diputado más joven del país. Muchos de ellos provenían del PDN,
el partido de Isaias Medina Angarita, precursor del llamado Medinismo.
Isaias Medina Angarita fue un demócrata a carta cabal, y verdadero padre del
proyecto democrático venezolano, hijo de Rosendo Medina, un paraguanero que
llego a ser presidente del Táchira.
Ignacio Bravo pasó a ser dirigente del Partido
Unión Republicana Democrática (URD), fundado por Jóvito Villalba.
Douglas Bravo desde muy muchacho va a conocer la
violencia a través de la muerte de su padre, quien es abatido cerca del liceo
“Cecilio Acosta” de Coro. Su muerte se atribuye a los adecos, y otros a la
guerra de familias entre los Hernández y los Bravo. Sin embargo, es el
ingeniero y científico Ibrahim López García, amigo de la familia y oriundo de
Cabure, es quien lo aconseja a no irse por la vía de la venganza, sino por el
camino de la política (Esto lo dijo Douglas Bravo en Conversaciones con
Alfredo Peña).
Honor y gloria a aquellos dirigentes políticos que
vivieron éticamente como lo pregonaron, lo cual los sitúa en una posición
totalmente distinta a aquellos impostores que pusieron al pueblo venezolano a
pasar necesidades y a empobrecerlo totalmente para llevarlos a la miseria por
sus practicas perversas, Douglas Ignacio Bravo Mora, el comandante legendario y
figura de la lucha armada de la que vivió por más de nueve años en las montañas
y que combatió a los gobiernos del puntofijismo. Fue comandante del frente guerrillero
“José Leonardo Chirinos”, y fue amigo personal de Ernesto “Che” Guevara.
En aquel documento publicado en octubre de 1966 de
Ernesto “Che” Guevara, antes de irse a luchar en Bolivia, nombra a seis
dirigentes guerrilleros y uno de ellos es el comandante Douglas Ignacio Bravo
Mora, quien se encontraba en pleno combate en la sierra de Falcón. La utopía
desveló su andar y fue sueño de su tumba y de volverse leyenda viva y ejemplo
entre hombresy mujeres que llevaban la bandera de lucha contra los oprimidos de
Venezuela y de América Latina. Para él siempre era posible la patria de hombres
libres, cosechadores de esperanza, para no caer en abismos, en ese borde de
añoranzas, de persecuciones y de cárcel, donde la Sierra de Coro era casa de
hijo pródigo, retornando a sus lastimaduras de vivir sus encuentros y
desencuentros de la patria moral de un país humillado hasta la derrota.
Douglas Bravo, era llamado el “Curraco” por su
contextura gruesa y de tamaño pequeño, como le decían sus amigos. Había
construido su propia utopía, su propia patria en su organización y lucha, antes
de fallecer a los 88 años, ya que no pudo derrotar al Covid 19 aquel domingo 31
de enero de 2021. Douglas Bravo había nacido un 11 de marzo de 1932.
A 94 años de su nacimiento, no perdió nunca el
horizonte de ser un valiente y figura ejemplar de lucha revolucionaria. Para
Douglas Bravo, en palabras propias dichas en muchos medios de comunicación, las
pseudoizquierdas se convierten en los movimientos de derecha del presente.