Mérida, Mayo Domingo 17, 2026, 03:04 pm
Detenido este sábado en Venezuela y "deportado" a Estados
Unidos, el empresario colombiano de raíces libanesas Alex Saab terminó de caer
de la cima del poder venezolano por segunda vez, que alcanzó como intermediario
y hombre de confianza de Nicolás Maduro.
Otrora rescatado y protegido por Venezuela ante la persecución de
Washington que lo acusa de crímenes de corrupción y lavado de dinero, ahora el
propio chavismo, encabezado por la presidente interina de Venezuela, Delcy
Rodríguez, tras la captura de Maduro, lo envía a suelo estadounidense.
Bajo señalamientos de ser testaferro de Maduro a escala internacional,
Saab fue detenido en Cabo Verde en 2020 y extraditado un año después a Estados
Unidos, donde afrontó un juicio por malversar fondos de un programa alimenticio
venezolano que lideró como contratista preferencial del chavismo
Quedó en libertad en diciembre de 2023 como parte de un acuerdo con
Venezuela a cambio de prisioneros estadounidenses. Rápidamente, retomó una
posición de poder como ministro de Industria y director de un centro de
inversiones creado para atraer capital extranjero en un país sancionado.
Cayó nuevamente
Ahora, caído en desgracia nuevamente, afronta hasta 20 años de prisión si
la justicia estadounidense lo encuentra culpable de transferir junto a su socio
Álvaro Pulido, también solicitado, 350 millones de dólares de Venezuela a
cuentas en el extranjero controladas por ellos.
"Contratista consentido"
Hijo de un empresario libanés asentado en Barranquilla, Saab comenzó como
vendedor de llaveros promocionales antes de incursionar en el sector textil,
con 100 almacenes que exportaban a más de 10 países, según biografías
oficiales.
"Guiado por su espíritu de empresario cosmopolita, busca trasladar
su capacidad emprendedora más allá de las fronteras" y se traslada a
Venezuela "interesado en el ramo de la construcción", cuenta una
serie en su canal en YouTube titulada "Alex Saab, agente
antibloqueo".
Firmó su primer contrato en Venezuela en 2011 en el palacio presidencial
de Miraflores. Entonces, Maduro era canciller y el presidente, Hugo Chávez. Un
Saab joven con una pequeña cola de caballo subió a la tarima y suscribió una
"alianza estratégica" para "la constitución e instalación de
kits para la construcción de viviendas prefabricadas".
En el acto estaba presente el entonces mandatario colombiano Juan Manuel
Santos.
"Ofrecí un sistema italiano de construcción", dijo Saab en una
entrevista con el diario El Tiempo en 2017. "Luego de un año de trabajo y
tocar puertas, logramos entrar y abrimos una fábrica".
"Debo ser enfático en esto", añadió. "No conozco al
presidente Maduro, más allá de un par de actos protocolarios".
Pero fue precisamente con la llegada de Maduro a la presidencia que Saab
se convierte "casi inmediatamente" en "el contratista
consentido" y después en su "ministro plenipotenciario en la
sombra", dijo a la AFP Roberto Deniz, periodista del portal de periodismo
de investigación Armando.info, que ha escrito exhaustivamente sobre el tema.
Según el periodista, de las viviendas sociales, Saab ganó un contrato
para la construcción de gimnasios por 100 millones de dólares, pagados por
adelantado, y de ahí uno en petróleo con una "empresa fantasmal" sin
experiencia, que se terminó cayendo por el reclamo de otras compañías en el
ramo.
"Principal testaferro"
Maduro creó en 2016 los Comités Locales de Abastecimiento y Producción
(CLAP), un plan de distribución de alimentos subsidiados en un momento de
desabastecimiento de más de dos tercios de productos básicos.
Y Saab se convirtió en uno de los proveedores, logrando "importantes
acuerdos comerciales", según su serie en YouTube. En 2018, de acuerdo a
esta versión, asume "como funcionario público" la "misión"
de adquirir en Rusia e Irán "alimentos, medicinas, repuestos para las
refinerías y diferentes empresas".
Saab se felicitaba por ejemplo por la ruta de combustible iraní, que
abrió "por instrucciones, guía y visión del presidente Nicolás
Maduro", a quien en 2017 dijo no conocer.
La exfiscal general de Venezuela Luisa Ortega lo ha catalogado como
"el principal testaferro del régimen" de Maduro y su familia, y
aseguró que ha consignado pruebas ante "algunas autoridades".
De hecho, su arresto de 2020 fue considerado como "secuestro"
por las autoridades venezolanas, que lo tildaron de "héroe" y
emprendieron esfuerzos titánicos para lograr su excarcelación.
Su regreso a Venezuela en 2023, tras casi tres años de prisión, fue
transmitido en directo por la televisora estatal y celebrado como una victoria
diplomática.
Ahora el panorama es distinto y es el propio gobierno venezolano que lo
entrega para una nueva estancia tras las rejas en Estados Unidos, tal y como su
antiguo aliado Maduro.