Mérida, Julio Lunes 06, 2026, 01:14 pm
Mérida es una ciudad sísmica por estar ubicada en la Falla de
Boconó que ha sufrido varios terremotos de gran magnitud que han arrasado a
Mérida y otras ciudades andinas. Devastador Gran Sismo de los Andes del 28 de abril de 1894 y el histórico terremoto del
23 de mayo de 1812, cuando el Brigadier Simón Bolívar llegó a la ciudad en
medio de escombros y cadáveres.
Ante este desastre, los merideños, para proteger la ciudad de
los terremotos, decidieron consagrar a la ciudad al Santísimo Sacramento del
Altar. El solemne Te Deum y la misa solemne en la Catedral de la ciudad que
debe celebrarse el 28 de abril de cada año.
El recordatorio viene al caso por el terrible terremoto
ocurrido en el centro del país el 24 de junio en horas de la tarde que ha
dejado cientos de muertos y heridos así como incontables daños materiales y el
grave incumplimiento de la promesa mitra merideña.
El terremoto de 1894 redujo la población andina en más del
50%, destruyó cerca del 80% de las
edificaciones entre ellas la catedral merideña. Se derrumbó el convento de los
monjes franciscanos y la hermosísima iglesia de la Virgen del Pilar de
Zaragoza, quizás la más hermosa del país. Entre sus ruinas quedó sepultado el
cuerpo del obispo de Mérida Monseñor Manuel Cándido de Torrijos y Rigueiros,
segundo obispo de la Diócesis de Mérida. Nombrado en 1791, llegó a Mérida
cargado en agosto de 1794 cargando en una numerosa recua de mulas
históricamente una voluminosa biblioteca y el primer gabinete de física, que
introdujo la ciencia experimental en Venezuela. Murió a los pocos meses de
asumir la Silla Episcopal de la Diócesis Emeritense.
Nada de eso ha sido suficiente para mantener
la promesa. El destructor terremoto del 24 de junio no se sintió en Mérida. A
pesar del incumplimiento de la palabra empeñada, la ciudad sigue bajo la
protección del Santísimo Sacramento del Altar.