Mérida, Julio Jueves 16, 2026, 05:26 pm
Cuando se cumplen 3 semanas del doble terremoto que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio, la ayuda humanitaria y los aportes económicos para los afectados por el movimiento sísmico, continúan llegado a la nación, principalmente desde los Estados Unidos, quienes bajo la administración de Donald Trump han asumido la tarea de apoyar las labores humanitarias en las zonas más perjudicadas por el desastre natural.
En este sentido, la embajada norteamericana en Caracas, informó que los aportes monetarios del gobierno estadounidense han alcanzado los 386 millones de dólares en asistencia a las comunidades afectadas por los terremotos.
Así lo indicaron en un video difundido en sus redes sociales, donde también señalaron que han sido transportadas al menos 1000 toneladas de ayuda humanitaria en 55 vuelos distintos, así como también se han distribuido 126.000 cajas de comida, junto con Kits de higiene, carpas, comidas ya preparadas y otros insumos esenciales.
«Gracias al Presidente de Estados Unidos y la coordinación del Departamento de Estado, la respuesta humanitaria estadounidense ha sido rápida, masiva y eficaz (…) seguimos con Venezuela», escribió la embajada en su publicación.
Luego del impacto sísmico, la respuesta internacional se activó de inmediato liderada por las Naciones Unidas, que movilizó 15 millones de dólares a través del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF).
Bajo la coordinación de OCHA, agencias como UNICEF se desplegaron en el terreno para atender a más de 230,000 niños y adolescentes vulnerables, garantizando la instalación de refugios temporales, la entrega de kits de higiene y el suministro de insumos médicos críticos para los centros de salud colapsados.
Diversos gobiernos enviaron ayuda humanitaria directa y soporte técnico para agilizar la recuperación en las zonas afectadas. Japón despachó cargamentos de alimentos, bienes de primera necesidad y equipos médicos especializados, mientras que España, a través de la AECID y ONGs aliadas, canalizó recursos sanitarios y de primera infancia.
Asimismo, la cooperación tecnológica internacional facilitó infraestructura de conectividad satelital y puntos de Wi-Fi gratuitos para mantener comunicados los albergues de emergencia.
Con información de El Impulso