Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 06:11 pm
En enero de este
año una red social poco conocida fuera de China llamó la atención del mundo:
RedNote. Esto debido, principalmente, a que integra características propias de
otras aplicaciones —como Instagram, Pinterest y TikTok—, permitiendo a los
usuarios compartir texto, fotos y videos de manera gratuita; y por la
prohibición temporal de TikTok en los Estados Unidos, consolidándola como
sustituta ideal de la aplicación de videos cortos.
RedNote combina
redes sociales con comercio electrónico y tiene en promedio más de 3,4 millones
de usuarios activos por día. Y aunque su éxito se percibe como una respuesta
pragmática de la sociedad mundial a los intentos de bloqueo de TikTok, su
actual uso masivo se ha convertido en un canal alternativo para el intercambio
cultural entre usuarios chinos, estadounidenses, europeos, latinoamericanos y
de todo el mundo, que encuentran en esta red un espacio para saltar las
regulaciones gubernamentales. El hashtags "TikTok refugees" en RedNote
es la mejor evidencia.
Además, el éxito de
RedNote es atípico dentro del ecosistema digital chino. Dado que las
plataformas sociales chinas, en la mayoría de los casos, operan bajo el modelo
de “un app, dos sistemas”: una versión adaptada para usuarios domésticos y otra
para mercados globales. Ejemplos
evidentes son: TikTok/Douyin, WeChat/Weixin, Kwai/Kuaishou, entre otros. Donde
las versiones locales están diseñadas para cumplir con un
entorno legal único caracterizado por una censura estricta, límites de tiempo
de pantalla para menores y almacenamiento localizado de datos. Y la versión
para el resto del mundo, compila un esfuerzo empresarial que permite compartir
los avances tecnológicos y proyectar influencia global a través de los
productos chinos.
Sin embargo,
RedNote es distinta. Originalmente concebida para usuarios urbanos chinos y la
diáspora china en el mundo, no se creó con una versión en inglés ni un sistema
separado para usuarios internacionales. Pero la masiva llegada de usuarios
extranjeros ha generado avances en dicha dirección, permitiendo la interacción
en inglés, facilitando el uso de extensiones de IA y promoviendo la discusión pública
de temas contemporáneos como las tensiones geopolíticas, los conflictos
bélicos, el nuevo proteccionismo, los derechos humanos, el cambio climático,
entre otros, todos sensibles para los gobiernos del mundo.
En este orden, el
gran dilema que genera RedNote radica en cuánto tiempo y hasta qué punto las
autoridades chinas, estadounidenses y europeas tolerarán una red social sin
barreras geográficas claras. Y las opciones gubernamentales son escasas y
pueden verse en dos escenarios: 1) prohibición, por parte del Gobierno chino
ante la libertad que da la red a sus usuarios para tratar temas que pueden
amenazar la estabilidad interna del país asiático, y por el Gobierno de los
Estados Unidos, debido a que RedNote, al igual que TikTok, es una aplicación
china que amenaza su seguridad nacional; y 2) Censura, forzando a los creadores
de la red social al uso de herramientas de censura habilitadas por IA, que
permiten filtrar los contenidos compartidos y los temas tratados por los
usuarios.
Cualquier que sea
la posición que tomen los gobiernos, el caso de RedNote ilustra cómo las
plataformas digitales pueden convertirse en campos de batalla simbólicos en las
relaciones internacionales. De igual manera, refleja muy bien el deseo de la
sociedad civil mundial por encontrar espacios digitales libres y seguros. El movimiento
masivo de usuarios de una aplicación a otra es una señal de que en la economía
digital las personas siempre buscaran las plataformas que satisfagan mejor sus
necesidades. En este orden, la acción pública debe dirigir sus esfuerzos y
recursos hacia una solución más sostenible: fomentar la innovación y la
cooperación en el desarrollo de nuevas y mejores redes sociales.
@zerpasad