Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 06:13 pm
En un contexto de creciente competencia geopolítica en el
ámbito de la inteligencia artificial (IA), el anuncio reciente de DeepSeek ha
marcado un hito paradigmático al invertir la dinámica tradicional entre
hardware y software. El 29 de septiembre de 2025, la empresa china presentó la
versión experimental DeepSeek-V3.2-Exp, basada en V3.1-Terminus, que no solo
supera a sus predecesoras en rendimiento, sino que introduce innovaciones como
el uso de atención dispersa para contextos largos y una reducción significativa
en costos de inferencia. Esta actualización permite a los usuarios configurar
el "pensamiento" del asistente de IA, optimizando respuestas para
tareas específicas. De esta manera, DeepSeek inicia una nueva fase de la
transformación digital que esta viviendo el mundo al permitir que cada usuario
establezca previamente el perfil que tendrá su asistente de IA.
El concepto "abajo-arriba" que ha sido discutido
en la literatura empresarial desde la primera década del siglo XXI, adquiere
relevancia en este contexto debido a que permite una respuesta pragmática a la
coyuntura de alta incertidumbre y fragmentación geopolítica que vive el mundo.
Tradicionalmente, la industria de IA ha sido impulsada por hardware cada vez
más potente, como los chips de Nvidia. Sin embargo, con el nuevo enfoque DeepSeek
invierte esta lógica: el software dicta las necesidades del hardware,
optimizando el uso de los niveles de eficiencia que brindan los chips
existentes. De esta forma, se siguen utilizando los chips producidos hasta
ahora, se extiende su vida útil y se reduce la alta dependencia de los
proveedores de chips avanzados.
Geopolíticamente, esta estrategia otorga a China un
"segundo aire" en la competencia, reduciendo dependencias y
fomentando un orden multipolar. La cadena de valor de semiconductores —frágil,
con interdependencias en TSMC (Taiwán), ASML (Países Bajos) y Zeiss (Alemania)—
enfrenta riesgos ante eventos disruptivos. Lo que DeepSeek propone es una
alternativa práctica: el software guía el hardware, priorizando la
escalabilidad sobre innovación constante.
Y para DeepSeek, es un viraje estratégico que puede
garantizarle una mejor posición en el disputado mercado de la IA. Algo que
necesita la empresa originaria de Hangzhou para retomar la atención del mundo
luego de su irrupción a escala internacional en enero de 2025 con el modelo R1.
Este lanzamiento, desarrollado a un costo notablemente inferior al de
competidores occidentales, cuestionó la sostenibilidad económica de la IA a
escala global. El anuncio provocó una caída histórica en las acciones de
Nvidia, con una pérdida de casi el 17% en un solo día, equivalente a cerca de
600 mil millones de dólares en capitalización de mercado, la mayor registrada
en Wall Street. Aunque inicialmente se interpretó como un "cisne
negro" en la industria, el impacto resultó más simbólico que estructural,
permitiendo a Nvidia recuperar terreno y duplicar su valor accionarial para
abril de 2025, desde un mínimo de 94 dólares por acción.
Y en los meses subsiguientes, la evolución de DeepSeek no
cumplió con las expectativas revolucionarias iniciales. Competidores, como Qwen
de Alibaba, ChatGPT de OpenAI, Gemini de Google, Llama de Meta, Grok de X,
Claude de Anthropic, emergieron con modelos superiores, desafiando la
supremacía de R1. Esto hizo que el uso de DeepSeek se generalizara solo como
herramienta educativa para potenciar el aprendiza asincrónico. Siendo un
desafío para la empresa, transcender hacia la meta de la Inteligencia
Artificial General (AGI) y la Inteligencia Artificial Superior (ASI), capaces
de auto-mejorarse y superar la cognición humana. Mientras la AGI emula la mente
humana para tareas rutinarias, la ASI promete "super científicos" e
iteración ilimitada, alterando potencialmente el futuro de la especie. La nueva
transformación digital del mundo apenas está comenzando.
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